PRIVILEGIOS, ORDENANZAS, Y ADVERTENCIAS QUE APOLO ENVÍA A LOS POETAS ESPAÑOLES — Miguel de Cervantes

Posted on 2011.08.5

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M. de Cervantes

Es el primero, que algunos poetas sean conocidos, tanto por el desaliño de sus personas, como por la fama de sus versos.

Yten, que si algun poeta dixere que es pobre, sea luego creydo por su simple palabra, sin otro juramento o averiguacion alguna. Ordenase que todo poeta sea de blanda y de suave condicion, y que no mire en puntos, aunque los trayga sueltos en sus medias. Yten, que si algun poeta llegare a casa de algun su amigo, o conocido, y estuuieren comiendo, y le combidare, que, aunque el jure que ya ha comido, no se le crea en ninguna manera, sino que le hagan comer por fuerça, que en tal caso no se le hara muy grande. Item, que el mas pobre poeta del mundo, como no sea de los Adanes y Matusalenes, pueda dezir que es enamorado, aunque no lo esté, y poner el nombre a su dama como mas le viniere a cuento, ora llamandola Amarili, ora Anarda, ora Clori, ora Filis, ora Filida, o ya Juana Tellez, o como mas gustare, sin que desto se le pueda pedir ni pida razon alguna.

Iten se ordena, que todo poeta, de qualquiera calidad y condicion que sea, sea tenido y le tengan por hijodalgo, en razon del generoso exercicio en que se ocupa, como son tenidos por christianos viejos los niños que llaman de la piedra.

Item se advierte, que ningun poeta sea osado de escriuir versos en alabanças de principes y señores, por ser mi intencion y aduertida voluntad que la lisonja ni la adulacion no atrauiessen los umbrales de mi casa.

Item, que todo poeta comico, que felizmente huviere sacado a luz tres comedias, pueda entrar sin pagar en los teatros, si ya no fuere la limosna de la segunda puerta, y aun esta, si pudiere ser, la escuse.

Yten se advierte, que si algun poeta quisiere dar a la estampa algun libro que el huviere compuesto, no se de a entender que, por dirigirle a algun monarca, el tal libro ha de ser estimado, porque si el no es bueno, no le adobara la direccion, aunque sea hecha al Prior de Guadalupe.

Yten se advierte, que todo poeta no se desprecie de dezir que lo es, que si fuere bueno sera digno de alabança, y, si malo, no faltará quien lo alabe, que quando nace la escoba, &c..

Yten, que todo buen poeta pueda disponer de mi y de lo que ay en el cielo a su beneplacito; conuiene a saber: que los rayos de mi cabellera los pueda trasladar y aplicar a los cabellos de su dama, y hazer dos soles sus ojos, que conmigo seran tres, y assi andara el mundo mas alumbrado; y de las estrellas, signos y planetas puede seruirse de modo que, quando menos lo piense, la tenga hecha una esfera celeste.

Yten, que todo poeta, a quien sus versos le huvieren dado a entender que lo es, se estime y tenga en mucho, ateniendose a aquel refran: «Ruyn sea el que por ruyn se tiene».

Yten se ordena, que ningun poeta grave haga corrillo en lugares publicos recitando sus versos, que, los que son buenos, en las aulas de Atenas se auian de recitar, que no en las plaças.

Yten se da por aviso particular, que si alguna madre tuuiere hijos pequeñuelos, trauiessos y llorones, los pueda amenazar y espantar con el coco, diziendoles: «guardaos, niños, que viene el poeta fulano, que os echará con sus malos versos en la sima de Cabra o en el pozo airon».

Yten, que los dias de ayuno no se entienda que los ha quebrantado el poeta que aquella mañana se ha comido las vñas al hazer de sus versos.

Yten se ordena, que todo poeta que diere en ser espadachin, valenton y arrojado, por aquella parte de la valentia se le desague y vaya la fama que podia alcançar por sus buenos versos.

Yten se advierte, que no ha de ser tenido por ladron el poeta que hurtare algun verso ageno, y le encaxare entre los suyos, como no sea todo el concepto y toda la copla entera, que en tal caso tan ladron es como Caco.

Yten, que todo buen poeta, aunque no aya compuesto poema eroyco, ni sacado al teatro del mundo obras grandes, con qualesquiera, aunque sean pocas, pueda alcançar renombre de divino, como le alcançaron Garcilaso de la Vega, Francisco de Figueroa, el capitan Francisco de Aldana y Hernando de Herrera.

Yten se da aviso, que si algun poeta fuere favorecido de algun principe, ni le visite a menudo, ni le pida nada, sino dexese llevar de la corriente de su ventura, que, el que tiene providencia de sustentar las sauandijas de la tierra y los gusarapos del agua, la tendra de alimentar a un poeta, por sauandija que sea.

En suma, estos fueron los privilegios, aduertencias y ordenanças que Apolo me embió, y el señor Pancracio de Roncesballes me truxo, con quien quedé en mucha amistad, y los dos quedamos de concierto de despachar un propio con la respuesta al señor Apolo, con las nuevas desta Corte. Darase noticia del dia, para que todos sus aficionados le escrivan.

Viaje del Parnaso (1614)

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